RESTAURACIÓ FORD-AA D’EJÉRCITO DEL EBRO

 

La compra del camión Ford modelo AA-1928 por parte del grupo de recreación histórica “Ejército del Ebro” se produjo de forma espontánea y sin pensarlo demasiado. Un miembro del grupo lo descubrió en un estado total de abandono por casualidad, y nos informó de su hallazgo. El resto nos dejamos llevar por la ilusión de adquirir un vehículo que forma parte de nuestra historia, e intentar revivirlo y que formase parte en nuestras recreaciones. Una vez comprado fue trasladado a un local para su restauración.

Hasta ese momento no se habían hecho las comprobaciones necesarias para saber si era viable un proyecto de restauración de estas dimensiones por parte de un grupo de aficionados. El tema económico era sumamente importante. Y dependiendo del estado del motor, sería o no posible terminar con éxito el trabajo.
Tras las primeras labores de desmontaje de los restos de madera, chapa y elementos del motor; abrimos el bloque y comprobamos que el motor estaba entero y sin fisuras, además de no estar clavado. Por tanto, al motor, de más de 70 años de antigüedad, solo se le sustituyeron los pistones y los aros, conservando la camisa y ni tan solo se rectificó el bloque ni la culata. También se cambió el embrague, algunos piñones y la bomba de agua. Una vez desmontado todo, el trabajo más laborioso y aburrido fue pulir totalmente todo el chasis y hierros, pintándolos con imprimación y acabándolos en negro.
Se tuvo que enderezar la dirección, pues la barra tenía un fuerte golpe y estaba totalmente torcida.
A partir de aquí, se volvieron a montar los elementos de manera correlativa, cambiando engrasadores y engrasando a la vez, pues este camión lleva más de cincuenta puntos de engrase. También se limpiaron los frenos, se montaron las varillas y se puso el motor en su sitio. Finalmente, el radiador fue sustituido por uno nuevo. Uno de los principales problemas que surgieron de forma constante, fue que las piezas volvieran a encajar de manera más o menos simétrica en el montaje.
Al cabo de unos dos años de trabajo ya teníamos el chasis con las ruedas ,dirección, motor, cambio y depósito completo. En ese momento, el camión Ford ya era un vehículo automóvil, pues ya arrancaba y podíamos moverlo por el interior del local donde realizábamos las labores de restauración de nuestra joya.
La cabina no es la original del Ford AA , ya que en los catálogos no aparecen las piezas de la cabina, exceptuando las puertas que si lo son. Es toda de madera y estaba en un estado lamentable. Siguiendo el método que habíamos utilizado en los otros elementos del vehículo; aprovechamos lo que pudimos de ella y la reforzamos con una caja interior de hierro, donde se anclaron los soportes de las puertas. Una vez restaurada, se volvió a poner encima del chasis y se atornilló con los antiguos anclajes que ya llevaba.
La caja se hizo totalmente nueva, de madera y solo se aprovecharon los laterales de hierro que sujetan las barandas. El portón también es nuevo. Tanto la caja como el portón se hicieron tomando como modelo las muchas fotos de camiones que aparecen en fotografías de la Guerra Civil Española.
Los asientos son los originales, restaurados por un profesional tapicero, y estudiados al milímetro, pues dentro de la cabina el espacio es muy estrecho y de difícil movimiento; por esta razón, las tapicerías tenían que quedar ajustadas al máximo a la persona que lo conduce.
Por el resto, cabe decir que han sido más de cuatro años en que no se ha dejado de trabajar en él. Muchas han sido las horas empleadas, no solo en la restauración, si no en la búsqueda de manuales originales, localización de piezas de época por mercadillos y talleres especializados…..por suerte pudimos localizar y contactar con una casa estadounidense que fabricaban piezas para el Ford AA modelo 1929, la cual nos ha facilitado la restauración. Y donde no se ha llegado con dinero se ha llegado con ingenio y ganas de conseguir hacer correr este magnífico vehículo, al que hemos bautizado con el nombre de Bucéfalo.
Por último, destacar la confianza que “Ejército del Ebro” ha depositado en Albert Aguarón y en mi para que hiciésemos posible este proyecto; y agradecer a mi compañero de trabajo Jordi Balsells su ayuda y sus consejos. Han sido 5 años de duro trabajo, pero estamos muy satisfechos de la faena realizada.
Pere Ventura Lloret
Grupo de Recreación Histórica “Ejército del Ebro”
https://www.youtube.com/watch?v=dTa9_e3YE_Y

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